El domingo fue el día de la madre, un día que es especial y no sólo desde que llegó la enana a mis brazos.
Cuando estaba viva mi madre me encantaba elegir su regalo, semanas antes ya estaba pensando en qué comprarle o hacerle, llevarla a comer fuera y hacerla feliz, ella se lo merecía. Cuando murió no quise que este día fuese triste, aunque está en mi pensamiento a diario ese día si cabe pienso más en ella.
El primer año que estuve sin ella además me habían operado hacía una semana de los miomas así que aunque me pilló un poco bajita de moral, decidí buscar el lado positivo a la situación y pensar que estaba en el camino a la maternidad así que también era mi día.
Al año siguiente, totalmente inmersa en la vorágine de la RA sentí que si o si ese día yo también tenía mucho que celebrar porque, al fin y al cabo luchar durante tanto tiempo para ser madre ya te convierte en madre.
Y como la vida cuando la analizas de año en año no deja de sorprenderte, al año siguiente ya tenía a mi enana conmigo, con tres mesecitos recién cumplidos y haciéndome más feliz que una perdiz.
Este año como cualquier domingo lo he pasado con ella, disfrutándola y mimándonos, sin necesitar absolutamente nada más que su alegría y felicidad, porque con ella, todos los días son el día de la madre.
Así que si estás en proceso de maternidad te deseo aunque sea con retraso un feliz día de la madre, porqué tu ya eres mamá y eso no te lo puede negar nadie.
dimarts, 8 de maig del 2018
dijous, 3 de maig del 2018
Conciliación, concilia que...?
Hola!
Hoy no voy a hablar de infertilidad, me gustaría alternar las entradas sobre infertilidad con las de la maternidad. No voy a contaros paso a paso lo que hace o deja de hacer mi enana pero si que es cierto que a lo largo de este primer año me he encontrado ante situaciones inesperadas que han sido como una bofetada de realidad. La primera la famosa conciliación.
Para que os hagáis una idea de la situación, mi marido y yo vivimos en Cataluña pero somos Valencianos, nuestra familia y amigos están todos en Valencia y la poca familia que tenemos aquí son mayores y están a 50 km nuestro. Además el único abuelo que tiene mi hija vivo es mi padre, que aún trabaja y vive en Valencia. Vamos que estamos los dos solos, solos.
Yo soy profesora interina de secundaria, interina pero llevo 12 años trabajando de los cuales los últimos 8 antes de nacer mi hija en el mismo instituto. Mi marido después de ser parado de larga duración acaba de empezar en una nueva empresa.
Bien, la cuestión es que me quedo embarazada y me caigo en el instituto, de los gemelos que esperaba pierdo uno y además me trituro el pie y la rodilla. Total que me paso unos cuantos meses de baja y luego la maternidad.
El día antes de reincorporarme el "señor director" me comunica que recorta mi plaza de cara al curso siguiente, se ha dado cuenta con mi ausencia que no soy indispensable. Me ahorro lo que pienso de este señor y de su capacidad de dirigir un Instituto porque eso daría para un blog entero.
La cuestión es que nos plantamos en septiembre, mi nena de 9 meses empieza en la guardería, así a bocajarro 7 horas seguidas y yo a trabajar a 50 km en un centro nuevo en el que no me conocen de nada.
Y aquí empieza el calvario. Las -itis, osea, otitits, gastroenteritis, amigdalitis, laringitis... Cada vez que la niña se pone malita es un problemón y además en la guardería son también un poco histéricos y nada empáticos. Ahora me explico.
La chiquilla se pone malita y no tienes derecho a pedir permiso, el hecho de que los profesores tengamos dos meses de vacaciones (falso) implica que no tenemos derecho a días de asuntos propios ni a cogerlos a cuenta de vacaciones, mucho menos para cuidar a nuestros hijos. Si no tienes abuelos como es el caso, tienes que echar mano de una canguro.
Coger una canguro es muy complicado, tiene que ser alguien de confianza, le vas a dejar las llaves de tu casa y el cuidado de quien más amas en el mundo, por no hablar del hecho de que cuestan dinero, obviamente. Pero para mi hay algo que me duele mucho más, no poder dar consuelo a mi bebé cuando está malita, no poder ser yo quien la cuide y mime si tiene fiebre.
En la guardería no nos lo han puesto fácil. A la que tiene dos décimas de fiebre ya te están llamando histéricos para que te la lleves, como estoy a una hora de camino empiezan a presionar y me han hecho sentir mala madre por no poder volar con el coche y no tener un batallón de canguros sentadas a la espera de que yo las necesite.
Más de dos veces me han llamado que estaba a 37,5 de fiebre (eso no es fiebre), llegar a por ella entrar en la clase y no poder ni respirar del calor. Sacar a la niña, refrescarla y llegas a casa y ya no tiene fiebre ni la vuelve a tener , además como por normativa si tiene fiebre debe estar 24 horas en casa, ya tienes el problema servido.
Otro día me llamaron, que fuese rápido que había vomitado después de comer. A ver, los bebés vomitan no pasa nada, deberían saberlo.
Ya en estos casos ya ni la llevo al pediatra, porque cuando llegas y le dices, mira ha tenido unas décimas pero no ha llegado a 38 y le ha bajado sola la temperatura al refrescarse, no tiene absolutamente más síntomas, o ha vomitado y nada más, el pediatra te mira con una cara mezcla de me estás haciendo perder el tiempo y se nota que eres primeriza.
Todo esto por no hablar de cuando han convocado una reunión a la que no podíamos llevar a los niños y si no tienes con quien dejarlos pues, te pierdes la reunión (total que me van a explicar, que mi hija come, duerme y caga bien? eso ya lo se).
Con todo este tostón que os he soltado, lo que quiero explicar es que para mi conciliar es mucho más que pedirle al gobierno una subvención, o ampliar las semanas de baja de maternidad (que sería genial), es que toda la sociedad entienda que tienes dos manos, que si faltas al trabajo para cuidar a tu hij@ no es escaqueo, que deberíamos poder atender a los hijos sin tener que echar mano de abuelos porque no todos tenemos esa suerte, que hubiesen guarderías públicas gratuitas como los colegios, que una reducción de jornada para cuidar a un hij@ no sea un lujo por el recorte de sueldo que implica...
Hoy no voy a hablar de infertilidad, me gustaría alternar las entradas sobre infertilidad con las de la maternidad. No voy a contaros paso a paso lo que hace o deja de hacer mi enana pero si que es cierto que a lo largo de este primer año me he encontrado ante situaciones inesperadas que han sido como una bofetada de realidad. La primera la famosa conciliación.
Para que os hagáis una idea de la situación, mi marido y yo vivimos en Cataluña pero somos Valencianos, nuestra familia y amigos están todos en Valencia y la poca familia que tenemos aquí son mayores y están a 50 km nuestro. Además el único abuelo que tiene mi hija vivo es mi padre, que aún trabaja y vive en Valencia. Vamos que estamos los dos solos, solos.
Yo soy profesora interina de secundaria, interina pero llevo 12 años trabajando de los cuales los últimos 8 antes de nacer mi hija en el mismo instituto. Mi marido después de ser parado de larga duración acaba de empezar en una nueva empresa.
Bien, la cuestión es que me quedo embarazada y me caigo en el instituto, de los gemelos que esperaba pierdo uno y además me trituro el pie y la rodilla. Total que me paso unos cuantos meses de baja y luego la maternidad.
El día antes de reincorporarme el "señor director" me comunica que recorta mi plaza de cara al curso siguiente, se ha dado cuenta con mi ausencia que no soy indispensable. Me ahorro lo que pienso de este señor y de su capacidad de dirigir un Instituto porque eso daría para un blog entero.
La cuestión es que nos plantamos en septiembre, mi nena de 9 meses empieza en la guardería, así a bocajarro 7 horas seguidas y yo a trabajar a 50 km en un centro nuevo en el que no me conocen de nada.
Y aquí empieza el calvario. Las -itis, osea, otitits, gastroenteritis, amigdalitis, laringitis... Cada vez que la niña se pone malita es un problemón y además en la guardería son también un poco histéricos y nada empáticos. Ahora me explico.
La chiquilla se pone malita y no tienes derecho a pedir permiso, el hecho de que los profesores tengamos dos meses de vacaciones (falso) implica que no tenemos derecho a días de asuntos propios ni a cogerlos a cuenta de vacaciones, mucho menos para cuidar a nuestros hijos. Si no tienes abuelos como es el caso, tienes que echar mano de una canguro.
Coger una canguro es muy complicado, tiene que ser alguien de confianza, le vas a dejar las llaves de tu casa y el cuidado de quien más amas en el mundo, por no hablar del hecho de que cuestan dinero, obviamente. Pero para mi hay algo que me duele mucho más, no poder dar consuelo a mi bebé cuando está malita, no poder ser yo quien la cuide y mime si tiene fiebre.
En la guardería no nos lo han puesto fácil. A la que tiene dos décimas de fiebre ya te están llamando histéricos para que te la lleves, como estoy a una hora de camino empiezan a presionar y me han hecho sentir mala madre por no poder volar con el coche y no tener un batallón de canguros sentadas a la espera de que yo las necesite.
Más de dos veces me han llamado que estaba a 37,5 de fiebre (eso no es fiebre), llegar a por ella entrar en la clase y no poder ni respirar del calor. Sacar a la niña, refrescarla y llegas a casa y ya no tiene fiebre ni la vuelve a tener , además como por normativa si tiene fiebre debe estar 24 horas en casa, ya tienes el problema servido.
Otro día me llamaron, que fuese rápido que había vomitado después de comer. A ver, los bebés vomitan no pasa nada, deberían saberlo.
Ya en estos casos ya ni la llevo al pediatra, porque cuando llegas y le dices, mira ha tenido unas décimas pero no ha llegado a 38 y le ha bajado sola la temperatura al refrescarse, no tiene absolutamente más síntomas, o ha vomitado y nada más, el pediatra te mira con una cara mezcla de me estás haciendo perder el tiempo y se nota que eres primeriza.
Todo esto por no hablar de cuando han convocado una reunión a la que no podíamos llevar a los niños y si no tienes con quien dejarlos pues, te pierdes la reunión (total que me van a explicar, que mi hija come, duerme y caga bien? eso ya lo se).
Con todo este tostón que os he soltado, lo que quiero explicar es que para mi conciliar es mucho más que pedirle al gobierno una subvención, o ampliar las semanas de baja de maternidad (que sería genial), es que toda la sociedad entienda que tienes dos manos, que si faltas al trabajo para cuidar a tu hij@ no es escaqueo, que deberíamos poder atender a los hijos sin tener que echar mano de abuelos porque no todos tenemos esa suerte, que hubiesen guarderías públicas gratuitas como los colegios, que una reducción de jornada para cuidar a un hij@ no sea un lujo por el recorte de sueldo que implica...
dissabte, 28 d’abril del 2018
Pulsera para quedarse embarazada
Hace días vi la noticia, el primer bebé en España que nace gracias a una pulsera que te indica los 5 días más fértiles de tu ciclo.
Se trata de una pulsera, similar a las que usan los runners, que con sus sensores mide diversos parámetros de tu cuerpo y con ello predice el momento más fértil del ciclo.
Parece una opción interesante, si me animo a ir a por el 2º no descartaría probarla, porque acabé de las tiritas de ovulación hasta el moño. Lo malo el precio 250€.
Os dejo el link a muy interesante donde lo explican bastante bien.
https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/una-pulsera-inteligente-para-buscar-el-embarazo-531492687854
Se trata de una pulsera, similar a las que usan los runners, que con sus sensores mide diversos parámetros de tu cuerpo y con ello predice el momento más fértil del ciclo.
Parece una opción interesante, si me animo a ir a por el 2º no descartaría probarla, porque acabé de las tiritas de ovulación hasta el moño. Lo malo el precio 250€.
Os dejo el link a muy interesante donde lo explican bastante bien.
https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/una-pulsera-inteligente-para-buscar-el-embarazo-531492687854
divendres, 27 d’abril del 2018
Cuando a tu alrededor todas están embarazadas menos tu
Una de las cosas que más sufrimiento me generó de todo el proceso fue que coincidió que todas mis amigas se quedaron embarazadas durante el tiempo en que yo estaba intentándolo sin éxito. Y es que cuando algo que se supone que es fácil de conseguir no llega y ves como a todos los que te rodean les ocurre con tanta facilidad te frustras como no está escrito, o al menos es lo que me pasó a mi.En ese momento era consciente de que tenía envidia pura y dura, pero oye, ¿y qué?, estaba agotada y ellas tenían lo que yo no conseguía.
Al principio lo llevé con deportividad, se formaba un nudito de dolor al que ignoraba y tiraba para adelante. Que conste que cada embarazo de mis amigas me daba mucha alegría, pero dentro de mi había un puntito de dolor.
La cosa empezó a empeorar cuando mi primo, que es como mi hermano, anunció que iba a tener un bebé. Adoro a mi primo y ese bebé me llenaba de alegría, la quería tanto como a su padre y estaba deseando conocerla, desde que supe que venía a este mundo la amé con todo mi corazón, pero... no podía evitar sentir esa pena, ese dolor por no ser yo la que estaba esperando un bebé. Creo que fue de las sensaciones más raras que he experimentado en mi vida, alegría y pena a la vez además de enfadarme conmigo misma por ser tan egoísta y no sentir sólo alegría. La tontería se me quitó en cuanto la tuve en brazos por primera vez, ya sólo sentía amor y emoción.
Toqué fondo cuando una de mis mejores amigas se quedó embarazada. Recuerdo que estaba dando una clase particular a un niño y en un momento que miré el whatsapp vi la ecografía. Buff!!!, las lágrimas se me saltaron solas, no las pude controlar. Imaginad el niño con que cara me miraba, me levanté diciendo que tenía alergia a las flores que había en la mesa y me fui al baño a intentar calmarme. Acabé la clase como buenamente pude y nada más salir llamé a mi tía, necesitaba verbalizar lo que estaba sintiendo, me superaba la situación. Nuevamente era esa mezcla de alegría por el bebé que viene y dolor por el que no viene, esta vez sentía más dolor que otra cosa, y a esto tocaba sumarle el sentimiento de culpa por ser tan egoísta.
A veces creo que soy una especie a Ave Fénix que sale reforzada de sus cenizas. Aquí toqué fondo y decidí trazar un plan ( cuando tengo un problema difícil trazo planes para solucionarlos, igual no funcionan pero me da tranquilidad saber que tengo un plan al que atenerme). Se había acabado el sentarme a esperar que llegase el embarazo, tenía que conseguir el dinero de donde fuese para ir a una clínica de RA, ya tenía ahorrada una parte, así que esa semana empecé a moverme, pedí cita en la clínica que ya tenía elegida y empezó la siguiente fase del proceso que ya os iré contando.
Desde la distancia analizo las sensaciones que viví en aquellos momentos y creo que tenía derecho a sentir ese dolor, era completamente comprensible y no debí juzgarme a mi misma por sentirme así. La pena por no conseguir lo que yo quería habría sido la misma, pero al menos me habría quitado de encima esa sensación de culpabilidad y egoísmo.
Si estáis pasando por algo así no os juzguéis, los sentimientos son los que son y no puedes controlarlos. Si crees que no puedes manejar la situación ponte en manos de un profesional, o al menos comparte lo que sientes con alguien que te de su apoyo, no te enfrentes a esto sola.
dilluns, 16 d’abril del 2018
TEST DE OVULACIÓN
Como ya sabréis el momento ideal para intentar concebir es el momento de la ovulación. Esto en un ciclo idílico de 28 días suele suceder en torno al día 10. ¿Porqué digo lo de idílico?, porque no todos los ciclos duran lo mismo y aún siendo de 28 días la ovulación puede ocurrir antes o después.
Hay muchas maneras de saber si estamos ovulando. Si te conoces a ti misma seguramente notarás las señales, o no, pero en general hay un aumento del moco cervical, aumento de temperatura los días previos, sentido del olfato desarrollado, mayor apetito sexual o sensibilidad en las mamas.
Si no notas las señales, lo cual es muy normal, y si tu ciclo es irregular es importante saber en que momento estás ovulando para aumentar las probabilidades de quedarte embarazada. Para esto se inventaron los test de ovulación.
Estos tests se basan en captar el pico de LH que ocurre entre 12 y 24 horas antes de la ovulación. Esto quiere decir que en el momento en que tienes un positivo en el test LH, tienes que mantener relaciones sexuales de 24 a 36 horas después.
En el mercado encontrarás diferentes tests, con diferentes formatos. Ten en cuenta que todos se basan en lo mismo, detectar la presencia de hormona LH, así que la diferencia de precio la marca no la calidad o efectividad, sino la comodidad y sencillez de uso.
Los más conocidos y caros son los clearblue. Con ellos haces pipi en la tira reactiva, esperas tres minutos y en la pantallita te sale una carita sonriente si estás ovulando. Son fáciles de usar y por eso son una buena opción si quieres estar más segura de si lo estás haciendo bien.
Los más sencillos y que son los que se usan en laboratorio, son los test en tiras reactivas. Haces pipi en la tira y si salen dos rayitas estás ovulando, si sale sólo una, la de control -, no estás ovulando. Recomiendo los que tienen una sensibilidad de 25mLU/mL.
Yo compré los de tira porque los conocía y porque los clearblue me parecían caros teniendo en cuenta que el fundamento y sensibilidad de ambos es el mismo. Los venden tanto en farmacias como por Internet, en farmacias son más caros y por Internet hay que buscar un sitio de confianza.
Os cuento mi experiencia con las tiritas. Yo tengo tendencia a pensar que cuando algo sale mal siempre es culpa mía, por ejemplo, no me quedo embarazada porque algo hago mal, así que el primer mes de test de ovulación cuando vi que no estaba embarazada enseguida pensé que algo había hecho mal. La verdad que cuando los usé tuve mis dudas, yo veía dos rayitas allá donde mi marido no veía nada así que no las tenía todas conmigo sobre cuando había sido el positivo real.
Lo que hice fue hacerme una planilla de test de ovulación para conmprobar exactamente cuando era la ovulación. Mi consejo es hacer lo siguiente:
En cuanto se va la regla empezar con los palitos, un pipi al dia, siempre a la misma hora, para mi mejor a mediodia ya que lo aconsejado es que no sea el primero de la mañana y que lleves aguantando unas 4 horas. Lo pegas en tu tabla y pones la fecha.
A partir del día 8 hacer dos test al día, y si intuyes muuuuy lejos la segunda rayita empezar con relaciones día si, día no, hasta la regla, o mejor, la no regla.
Creo que estuve tres meses más o menos con los palitos, me los llevaba a todas partes. Acabé muy harta de hacer pis en palitos. Llegó un momento que empecé a saber cuando estaba ovulando, creo que los test me enseñaron a identificar los síntomas.
La foto es horrorosa pero es la planilla que me hice en su momento. No se ven bien las dos rayita pero ovulé el día 10, aunque desde el día 8 ya se intuía la segunda raya.
Hay muchas maneras de saber si estamos ovulando. Si te conoces a ti misma seguramente notarás las señales, o no, pero en general hay un aumento del moco cervical, aumento de temperatura los días previos, sentido del olfato desarrollado, mayor apetito sexual o sensibilidad en las mamas.
Si no notas las señales, lo cual es muy normal, y si tu ciclo es irregular es importante saber en que momento estás ovulando para aumentar las probabilidades de quedarte embarazada. Para esto se inventaron los test de ovulación.
Estos tests se basan en captar el pico de LH que ocurre entre 12 y 24 horas antes de la ovulación. Esto quiere decir que en el momento en que tienes un positivo en el test LH, tienes que mantener relaciones sexuales de 24 a 36 horas después.
En el mercado encontrarás diferentes tests, con diferentes formatos. Ten en cuenta que todos se basan en lo mismo, detectar la presencia de hormona LH, así que la diferencia de precio la marca no la calidad o efectividad, sino la comodidad y sencillez de uso.
Los más conocidos y caros son los clearblue. Con ellos haces pipi en la tira reactiva, esperas tres minutos y en la pantallita te sale una carita sonriente si estás ovulando. Son fáciles de usar y por eso son una buena opción si quieres estar más segura de si lo estás haciendo bien.
Los más sencillos y que son los que se usan en laboratorio, son los test en tiras reactivas. Haces pipi en la tira y si salen dos rayitas estás ovulando, si sale sólo una, la de control -, no estás ovulando. Recomiendo los que tienen una sensibilidad de 25mLU/mL.
Yo compré los de tira porque los conocía y porque los clearblue me parecían caros teniendo en cuenta que el fundamento y sensibilidad de ambos es el mismo. Los venden tanto en farmacias como por Internet, en farmacias son más caros y por Internet hay que buscar un sitio de confianza.
Os cuento mi experiencia con las tiritas. Yo tengo tendencia a pensar que cuando algo sale mal siempre es culpa mía, por ejemplo, no me quedo embarazada porque algo hago mal, así que el primer mes de test de ovulación cuando vi que no estaba embarazada enseguida pensé que algo había hecho mal. La verdad que cuando los usé tuve mis dudas, yo veía dos rayitas allá donde mi marido no veía nada así que no las tenía todas conmigo sobre cuando había sido el positivo real.
Lo que hice fue hacerme una planilla de test de ovulación para conmprobar exactamente cuando era la ovulación. Mi consejo es hacer lo siguiente:
En cuanto se va la regla empezar con los palitos, un pipi al dia, siempre a la misma hora, para mi mejor a mediodia ya que lo aconsejado es que no sea el primero de la mañana y que lleves aguantando unas 4 horas. Lo pegas en tu tabla y pones la fecha.
A partir del día 8 hacer dos test al día, y si intuyes muuuuy lejos la segunda rayita empezar con relaciones día si, día no, hasta la regla, o mejor, la no regla.
Creo que estuve tres meses más o menos con los palitos, me los llevaba a todas partes. Acabé muy harta de hacer pis en palitos. Llegó un momento que empecé a saber cuando estaba ovulando, creo que los test me enseñaron a identificar los síntomas.
La foto es horrorosa pero es la planilla que me hice en su momento. No se ven bien las dos rayita pero ovulé el día 10, aunque desde el día 8 ya se intuía la segunda raya.
divendres, 13 d’abril del 2018
EDAD DE LA MATERNIDAD
Ayer leí la noticia que las mujeres retrasan la maternidad por la inestabilidad económica y que al 61% le gustaría tener dos hijos. "https://www.larazon.es/familia/el-50-de-las-espanolas-retrasa-la-maternidad-por-la-falta-de-estabilidad-economica-EB18084716".
Desde luego han descubierto Roma, si miro hacia atrás no he hecho más que currarme ( o al menos intentarlo) y aún así de estabilidad nada. Por cierto mañana me presento a oposiciones después de 7 años sin convocarlas...
Lo de querer más de un hijo, pues si, a mi me encantaría tener tres, me conformaría con dos pero visto lo visto creo que sólo puedo mantener a una.
Desde luego han descubierto Roma, si miro hacia atrás no he hecho más que currarme ( o al menos intentarlo) y aún así de estabilidad nada. Por cierto mañana me presento a oposiciones después de 7 años sin convocarlas...
Lo de querer más de un hijo, pues si, a mi me encantaría tener tres, me conformaría con dos pero visto lo visto creo que sólo puedo mantener a una.
dilluns, 9 d’abril del 2018
ESTAMOS EN TRATAMIENTO DE FERTILIDAD. Contarlo o no?
Cuando tomas la decisión de empezar con el tratamiento de fertilidad o si ya estás en ello puede que tengas el dilema de compartir o mantener en secreto el proceso por el que estas pasando.
Cada persona es un mundo y conoce sus circunstancias y el ambiente que le rodea, en base a eso decidirá si compartirlo y con quien o cuando, pero creo que hay algunas pautas que te pueden ayudar a decidir:
En primer lugar,hagas lo que hagas no debe suponerte más estrés.
Si decides contarlo seguramente te sentirás arropada y te quitarás de encima las preguntitas de ¿y tu para cuando?. En los momentos de bajón tendrás un hombro sobre el que llorar, y en los de euforia alguien con quien compartirlo.
Una de las desventajas de contarlo es que te estén preguntando al respecto, y que aún con cariño te generen más estrés. En este caso creo es tan simple como decirlo,"mira estamos en tratamiento de RA pero estoy agobiad@ y te agradecería que no me preguntes al respecto, ya te iré contando yo". Quizá pienses que es un poco radical decir algo así y que la otra persona te pregunta porque quiere formar parte del proceso, pero creo que hay momentos en la vida en que hay que ser egoísta y tener claro lo que se quiere aguantar y lo que no, además en este caso hay que evitar el estrés en la medida de lo posible. Imagina que saben que el día tal te hiciste una inseminación o una FiV y la cosa no ha ido bien, si te preguntan y en ese momento no te apetece dar explicaciones o volver a recordarlo pasaras un mal trago. Si ya has avisado que serás tu quien comunique como van las cosas, siempre serás tu quien maneje la situación.
Si decides no contarlo, que no sea por esconderte o por vergüenza sino por decisión. No poder concebir sin "ayuda" no es algo de lo que avergonzarse ni por lo que esconderse, es un proceso por el que has decidido pasar, les guste o no a los que te rodean, y por tanto sólo tu y tu pareja tenéis derecho a opinar.
En este caso has de tener en cuenta que no contarlo implica no compartirlo, ni los momentos esperanzadores ni los malos, y esto te puede generar sentimientos de soledad y por tanto, generar más angustia.
Piensa que puedes elegir contárselo a unas pocas personas de tu entorno, con quien te sientas a gusto y en confianza y que sepas que van a darte su apoyo y comprensión. Yo lo hice así,lo comenté con aquellas personas que sabía estarían a mi lado y me darían su apoyo sin atosigarme.
Si me lees cuéntame algo, porfa!
Cada persona es un mundo y conoce sus circunstancias y el ambiente que le rodea, en base a eso decidirá si compartirlo y con quien o cuando, pero creo que hay algunas pautas que te pueden ayudar a decidir:
En primer lugar,hagas lo que hagas no debe suponerte más estrés.
Si decides contarlo seguramente te sentirás arropada y te quitarás de encima las preguntitas de ¿y tu para cuando?. En los momentos de bajón tendrás un hombro sobre el que llorar, y en los de euforia alguien con quien compartirlo.
Una de las desventajas de contarlo es que te estén preguntando al respecto, y que aún con cariño te generen más estrés. En este caso creo es tan simple como decirlo,"mira estamos en tratamiento de RA pero estoy agobiad@ y te agradecería que no me preguntes al respecto, ya te iré contando yo". Quizá pienses que es un poco radical decir algo así y que la otra persona te pregunta porque quiere formar parte del proceso, pero creo que hay momentos en la vida en que hay que ser egoísta y tener claro lo que se quiere aguantar y lo que no, además en este caso hay que evitar el estrés en la medida de lo posible. Imagina que saben que el día tal te hiciste una inseminación o una FiV y la cosa no ha ido bien, si te preguntan y en ese momento no te apetece dar explicaciones o volver a recordarlo pasaras un mal trago. Si ya has avisado que serás tu quien comunique como van las cosas, siempre serás tu quien maneje la situación.
Si decides no contarlo, que no sea por esconderte o por vergüenza sino por decisión. No poder concebir sin "ayuda" no es algo de lo que avergonzarse ni por lo que esconderse, es un proceso por el que has decidido pasar, les guste o no a los que te rodean, y por tanto sólo tu y tu pareja tenéis derecho a opinar.
En este caso has de tener en cuenta que no contarlo implica no compartirlo, ni los momentos esperanzadores ni los malos, y esto te puede generar sentimientos de soledad y por tanto, generar más angustia.
Piensa que puedes elegir contárselo a unas pocas personas de tu entorno, con quien te sientas a gusto y en confianza y que sepas que van a darte su apoyo y comprensión. Yo lo hice así,lo comenté con aquellas personas que sabía estarían a mi lado y me darían su apoyo sin atosigarme.
Si me lees cuéntame algo, porfa!
Subscriure's a:
Missatges (Atom)





